
Se acabó el sueño. Ni final, ni récord de imbatibilidad. Después de dos años de alegrÃas la Roja volvió hoy a recordar a aquella selección que nos defraudaba en las puertas de la gloria. Quizás era demasiado bonito pensar que disputarÃamos una gran final ante la mejor selección de fútbol del mundo, la canarinha. Altidore en el primer tiempo y Dempsey en el segundo, ambos tras fallos defensivos, noquearon a la selección española.
España se vio sorprendida desde el principio por el juego de los estadounidenses. Llegaban con más velocidad y creaban más peligro. A la Roja le costaba desde el principio circular el balón con fluidez, con Xabi Alonso demasiado retrasado por la presión y Torres y Villa perdidos en la maraña defensiva. Las primeras ocasiones americanas hacÃan presagiar que el partido no serÃa un coser y cantar. En el minuto 26 Altidore superó a Capdevilla y se plantó solo ante Casillas para adelantar a su selección.
En el segundo tiempo España arrancó con más Ãmpetu, pero una y otra vez nos chocamos con un equipo que defendÃa como once marines en peligro de muerte. La Roja no estuvo fresca de ideas y con el segundo gol yankee en el minuto 74, tras despiste de Sergio Ramos, llegó la desesperación. Demasiados balones colgados al área, demasiadas imprecisiones y un trabajo fÃsico impresionante del rival acabaron con nuestras ilusiones.
Hoy debe ser un dÃa para la reflexión. Una selección hipotéticamente inferior deja fuera de la final a un grupo de jugadores que ya no recordaban perder. Quizás nos ponga en aviso para el Mundial de 2010. Los partidos se ganan en el campo, luchando. No todos los dÃas se está acertado y enfrente hay un rival que respetar. Del Bosque ha señalado que “esto es deporte”, pero y la cara de tontos que se nos ha quedado.

junio 25th, 2009 at 1:33
alvaro, que gran articulo y que gran leccion,…lo importante es aprender, al fin y al cabo, si es tan perfecto, no lo valoramos,…